Enero tiene algo especial.
El calendario se reinicia, la casa vuelve a la rutina… y, de repente, aparece esa necesidad silenciosa de estar mejor. No “hacerlo todo perfecto”, sino sentirte un poco más tú.
A veces enero no pide grandes cambios. Pide bajar el ritmo. Volver a lo sencillo.
Abrir la ducha y que ese momento no sea un trámite. Que sea un ritual.
Elegir lo que te pones en el pelo y en la piel con más calma, con más intención. Porque al final, cuidarte también es eso: lo que repites cada día.
En Real Earth Stories creemos en un cuidado realista y honesto: plantas, fórmulas naturales y resultados que se notan con el uso. Y si quieres empezar el año con una rutina que de verdad funcione, hay tres pasos que marcan la diferencia.
1) Lavar el cuero cabelludo: cuando la raíz está bien, todo mejora
Hay un punto que casi nadie nos explica: no nos lavamos “el pelo”, nos lavamos el cuero cabelludo.
La raíz es donde se acumula grasa, sudor, restos de productos y contaminación. Y cuando esa zona no se limpia bien, el pelo puede verse apagado aunque uses una mascarilla maravillosa.
Aquí no se trata de frotar más, sino de lavar mejor.
Empieza por algo simple: asegúrate de mojar bien la raíz. Si tienes mucha cantidad de pelo, separa con los dedos para que el agua llegue de verdad a la piel. Después, aplica el champú solo en el cuero cabelludo y masajea con las yemas (sin uñas), como si “movieras” la piel en lugar de arrastrarla.
Un detalle que cambia todo: el tiempo. Si masajeas 10 segundos, el cuero cabelludo apenas se entera. Si te quedas cerca de un minuto, se nota. Y cuando aclaras… aclara de verdad. Muchísimas veces la sensación de raíz pesada viene simplemente de ahí: resto de producto.
¿Y el doble lavado? No es obligatorio, pero es muy útil si vienes con acumulación, si has usado styling o si llevas varios días sin lavar. El primer lavado “despega” y el segundo limpia en serio.
¿Qué champú elegir en este paso?
El champú tiene que acompañar a tu cuero cabelludo, no pelearse con él.
- Champú Rosemary & Bhringraj: si buscas sensación de limpieza fresca y cuero cabelludo más equilibrado. Ideal para empezar el año con una base ligera.
- Champú Shikakai & Onion: si prefieres una limpieza suave pero efectiva y te apetece una rutina más completa cuando notas el pelo más frágil o apagado.
2) Acondicionador: una caricia suave para tu cabello.
Si el lavado es la base, el acondicionador es lo que convierte tu rutina en algo amable.
Porque la diferencia entre un pelo que se enreda y se parte… y un pelo que se siente cuidado, muchas veces está aquí.
El acondicionador no es un “extra”. Es el paso que:
- Mejora el desenredado (menos tirones),
- Protege medios y puntas
- Ayuda a reducir frizz y deja el pelo con ese tacto suave y suelto que buscamos.
Lo importante es dónde lo aplicas y cómo lo dejas actuar. Medios y puntas, siempre. Peina con los dedos o con un peine de púas anchas cuando el pelo ya esté resbaladizo (no antes), y deja 2–3 minutos para que haga su trabajo.
Dos opciones Real Earth para elegir
- Acondicionador Rosemary & Bhringraj: ligero, práctico, acabado bonito sin sensación pesada para cabellos normales a secos. Hidratación profunda.
- Acondicionador Shikakai & Onion: si notas el cabello más graso y quieres un una hidratación que no pese.
3) Mascarilla: el “reset” semanal que sostiene la rutina
Si hay un momento que se siente como autocuidado de verdad, es el día de mascarilla. No porque sea complicado, sino porque es el gesto que te devuelve esa sensación de “me estoy cuidando”.
La mascarilla no está para “arreglar” lo que va mal. Está para mantener el pelo bien, semana a semana. Y lo bonito es que solo necesitas una vez por semana o cada 15 días para notar un cambio real.
Elige según tu necesidad del momento:
- Volume & Vitality: cuando quieres un pelo con más cuerpo, con más vida, con esa sensación de vitalidad que a veces se pierde por estrés o estaciones.
- Real Curls: si tienes ondas o rizos y buscas definición, suavidad y menos encrespado.
- Oil Balance: si tu raíz se ensucia rápido o la sientes pesada y quieres equilibrio, es un ritual perfecto para volver a sentir el cuero cabelludo ligero.
Un consejo sencillo: el día de mascarilla, no lo hagas corriendo. Hazlo ritual. Porque también va de eso: empezar el año cuidándote de una forma que se note por dentro y por fuera.
Este año: menos promesas, más constancia
No necesitas una rutina larguísima. Necesitas una rutina que puedas sostener.
Un buen lavado del cuero cabelludo, acondicionador en cada lavado y una mascarilla semanal.
Eso, hecho con calma y con productos naturales que respeten, es un cambio real.
Si nos dices cómo es tu pelo y qué buscas (equilibrar grasa, definir rizo, dar cuerpo, suavidad…), te orientamos para elegir lo que mejor te encaje.